El método Freijo

Primera aclaración: la realidad no pasa por Twitter, no solo eso, tampoco moldea la opinión pública por más trending topic que nos quieran convencer que se impone. Segunda aclaración: cada uno juega con Twitter con las reglas que quiere, eso sí, cuando adopta una forma de jugar, después es difícil bajarse de esa ola y pretender que ahora se te juzgue con otras reglas. Twitter puede ser despiadado si te atreves a jugar fuerte. Básicamente, es una red de adultos, no está preparada para esos niños de cinco años que te van cambiando las reglas del juego, a medida que avanza, para ganar o salir bien parado.

Hago todas estas aclaraciones previas porque el escándalo escandaloso que, en teoría (y esto lo digo yo, porque parte de una sensación personalísima), escaló a niveles de violencia inusitados y toco el corazón de peces gordos de verdad, hasta llegar al punto que, como en Los Simpsons, fue necesario cambiar a una familia de locación y si es posible de identidad. El disclaimer inicial es lo que a este viejo twittero le hace creer que todo esto es una pavada más de las de Twitter, en la que los enojos y las peleas y tirarse mierda unos a otros era algo que hacíamos cuando éramos adolescentes y la red recién arrancaba.

El escándalo Flor Freijo con Tomás Rebord, lo pudo haber seguido el 7% de la población argentina, que, según las estadísticas, son los que usan Twitter; considerando que todo ese 7% de argentinos está usando Twitter 24/7 y no se perdió ninguno de ellos tweets que Flor Freijo le dedicó a su compañero Tomás Rebord.

Para aquellos quienes no la conocen, Florencia Freijo es de las escritoras de literatura feminista que más vende libros no sólo en Argentina sino en toda América latina, y acá va otra aclaración: en Argentina, el país latinoamericano que más lectores tiene, sólo el 11% de la población lee libros, ya sea de novelas o de ensayos, y en su gran mayoría son lectoras mujeres; en el resto de América latina el promedio es de 8%. Resumiendo: Florencia Freijo es muy conocida en el decil más ilustrado de una sociedad en decadencia, las señoras que revuelven el guiso en un comedor para darle de comer al 60% de los niños pobres que tiene este país tienen otras urgencias que debates de bibliotecas. Pero no sólo bibliotecas, también es una gran divulgadora a través de redes sociales, que, con sus posteos, logra que chicas, en su mayoría privilegiadas, se sientan partícipes de la destrucción del patriarcado con sólo tocar el botón de Compartir o el de Me gusta o, las que se consideran más osadas y aguerridas, llevando la banderita a la mesa familiar de los domingos para hacerla creer víctima de una opresión insoportable a su abuela por servirle la comida al nono.

Quienes seguimos a Flor en redes, hasta que nos bloquea por algún comentario que no le gusta o la expone (no hablo de insultos ni amenazas, eso viene después), porque es así como ella entiende la democracia, sabemos su profundo afecto culposo por el peronismo clásico. Aunque retuerza sus músculos para hacernos creer que es una troska línea Bregman, tiene tantas debilidades hacia los lujos capitalistas como yo, y “casualmente” siempre se calla ante los grandes desmanes que este gobierno está haciendo llevando a toda una población a una hambruna y se alza en armas a defender políticas de Estado que sólo le cambian la vida a las chicas que viven a diez cuadras a la redonda de Honduras y Bonpland. Uno de los casos que, al menos a mí más me resonaron, fue cuando salió a defender a capa y espada el cierre masivo de escuelas por segundo año consecutivo, porque su hijo había aprendido más en su casa, hasta francés y piano. Si esa frase la hubiese dicho Victoria Ocampo hubiéramos dicho que exudaba clasismo, pero como vivimos en el país de la autopercepción, y Flor se autopercibe de izquierda, entonces no la vamos a criticar, quizás es así como empieza la revolución del proletariado.

Si nos vamos a los números, Tomás Robord, es apenas un poco más conocido, se estima que casi un 8% de los argentinos consumen a streamers como Rebord, y en este caso, en su mayoría son varones. De nuevo, si es que todos lo consumen y ven todos sus métodos (El método Rebord, es su producto más popular) incluso con personajes en los que la charla dura hasta tres horas. No tiene una gran pisada en redes, apenas un cuarto de seguidores de los que siguen a Freijo y sus trascendencias al mainstream se dan por sus “logros periodísticos”, que son básicamente, invitar a una charla de café a sus amigotes y afines, porque sólo un par de veces invitó a sus métodos a gente que no pensaba como él, y esa distensión, ese clima de estar entre propios relaja a sus invitados y terminan siendo lo que en verdad son: un grupo de gente rebasada de privilegios que se descalza por completo de la realidad actual, y como sucedió con este escandalete con Freijo, es más el repiqueteo que después surge por uno o dos comentarios recortados que se replican, que la sustancia en sí, aunque en rigor, si algo caracteriza a los Métodos Rebord, es que carecen de sustancia, son simplemente una charla de cortesanos.

Algo une a estos dos unknown y es que ambos adoran y militan a Alberto Fernández, Flor twitteó que lo amaba como se ama a un padre y Rebord le festejó el cumpleañitos en su método N°50; ésta es otra interna entre compañeros peronistas.

 

 

Para hacer un abstract del escándalo que desató la violencia inusitada contra una mujer porque canta las cuarenta, podemos decir que, Rebord lo invita Alberto a su café amigable, Alberto se relaja, se tira pedos delante de todos, se le siente el olor a viejo meado y el ese stream que había nacido como promoción del veamos a un Alberto tal cual es, terminó saliendo como el culo, porque justamente se vio tal cual es: un viejo en babia con un país entero a cargo. Flor ve esta situación en la cual dejan expuesto al político que ella siente como padre e indignada, y en caliente, twittea que Rebord es un pelotudazo, que el peronismo merece algo mejor y que además tiene cara de violador como todos sus amigos militantes de la juventud peronista que sí son violadores (atención a este dato, repito: Flor no le dijo violador, le dijo que tiene cara de violador, por eso ella no entiende el enojo) Rebord no le respondió, pero en teoría el fandom de Rebord, que parece ser la banda que acompaña a Tony Soprano, la amedrentó a Flor cuando llegaba a su casa con su hijo y vio a un señor que estaba en la puerta con cara fea, subió, el señor seguía ahí, se prendió un cigarrillo, abrió el mail, recibió un montón de hate, y entró en pánico, hizo una cuenta sencilla y resulta que el tipo que estaba en la puerta de su casa era un sicario dispuesto a inmolarse por el buen nombre de Tomás Rebord que hasta ese momento todavía estaba gritando como un mono en Maga. Flor, a diferencia de las mujeres que están en sus discursos, es un cabaret de privilegios, en seguida llegó la policía en grupo comando al estilo en el que se llevan a los colectiveros de La Matanza, y la sacaron a ella y a su hijo en un cordón policial hasta un barrio cerrado con mucha seguridad, donde ahora vive más tranquila como la señora burguesa que dice odiar. Enterado de todo esto, le piden a Rebord que se expida, él dice ser víctima de una acusación sin pruebas, Freijo consulta a abogados y como sólo dijo que podría ser violador y no que era un violador, aclaró que no pedirá disculpas y siguió contando el pánico que se siente ser víctima de un hombre que fuma en la puerta de casa en una avenida recontra transitada y con cara de malo.

Freijo tiene todos los rasgos de un peronista, aunque diga no serlo, la primera es creer en la teoría conspirativa que por estos días desvela a un lucidísimo Axel KiciLOVE: el fandom de Rebord conspira y atenta contra la vida de Freijo. Al decir verdad es el meme de Cerati “quien chota sos”, una especie de escándalo de programa de chimentos en el que sólo tiene trascendencia para la gente que mira esos programas, porque todas las declaraciones están flojas de papeles y son, más que nada, un show. El segundo rasgo peronista de Freijo es sobredimensionar a los usuarios de Twitter, creer que como en una novela de Claudia Piñeiro, son una organización financiada por la CIA, que está a nivel global y que quiere justo joderle la vida a una tipa que vive en un país que el mundo ni registra y que ni siquiera la registran en su país, cuando en realidad, los twitteros no son más que un par de gordos en calzoncillos sentados en un sillón comiendo Pringles con migas en la panza tirando beef con el teléfono y creyéndose re porongas.

Si salimos un poco del barro y nos alejamos y lo vemos a la distancia, nos damos cuenta que este tema es como la discusión de cuán vegano es el menú que le dan a les chiques de Nacional Buenos Aires, o sea, un acto de elitismo en un país donde la mitad de la población apenas llega a comprar la comida del mes, sólo la comida, y otra parte de la población está haciendo malabares para no caer en esa, para clavar las uñas y pretender anclarse en la clase media y no tener que renunciar a la prepaga. Pero también sirve para cuestionarse algunas cosas del feminismo que irrumpió con fuerza y ahora se enoja si pretendemos hacer alguna observación.

La teoría prestablecida de la pollerita corta, sirve para explicar muchas injusticias, pero a la vez, es un arma de doble filo porque anula la responsabilidad y la reflexión sobre nuestros actos. Está claro que uno puede usar la pollera que quiera y se le antoje, pero también debería estar claro que la elección de esa pollera tuvo una reflexión previa y su correspondiente asimilación de responsabilidades, porque lamento decirle a la generación narcisista que todo el mundo no tiene la obligación de fumarse lo que nosotros nos gusta, y de eso hay que hacerse cargo. Uno puede circular libremente con su bicicleta por donde se le antoje sin que nadie tenga que atropellarlo a propósito, ahora, si el recorrido que tengo que hacer es por una avenida transitada y no soy muy diestro con la bici y además no hay bicisenda, no puedo acusar de querer coartarme mi derecho a moverme como quiero en la ciudad al automovilista que me grita que son un estúpido porque me acerco temblorosamente a su auto. Flor Freijo tiene el derecho a twittear lo que se antoje, pero si va a escribir en caliente, cosas de las que no está segura, de mínima debe hacerse responsable, hacer la aclaración correspondiente, bajar el copete, el clima de la discusión, y pedir las disculpas que sean necesarias para la bola de nieve se corte ahí, sin embargo, su próxima jugada fue victimizarze. Axel no hace nada por la seguridad, le matan un chofer y en vez de parar la pelota se victimiza, no hay una cuestión de género, hay un modus operandi que tampoco es inherente al feminismo, aunque sí pareciera serlo al peronismo y afines. No es gratuito que una figura pública le diga públicamente a otra figura pública que tiene cara de tener violaciones contenidas en el placard, o al menos no debería, y si lo hace, debería enfrentarlo y hacerse cargo, porque del otro lado hay una vida que puede ser cagada para siempre porque alguien escribió sin pensar y ahora se empacó y no va a retractarse. La teoría conspirativa y quedar del lado de las víctimas fue tan usada que se le ven los hilos, suena muy tirante el argumento que los fans de Rebord quieren ajustar cuentas con Freijo por un tweet que duró ocho minutos y del cual Rebord no emitió comentario ¿tantos seguidores, con fanatismo irracional, tiene el youtuber? Peor aún si es que todo esto fue iniciado, movilizado y finalizado por el mundo de seguidores de la misma Freijo, porque fue ella la que disparó un tweet que se pasó tres pueblos, lo borró y después culpó a todo Twitter de banalizarla porque sintió miedo por ella y por su hijo. Quizás antes de twittear hay que pensar, y quizás antes de paranoiquear que sos la próxima víctima de un atentado fallido cual Cristina Kirchner, hay que llamar a alguien de confianza para que nos dé su visión del tipo que está en la puerta, porque a veces la sugestión, a base de recibir tanto hate, nos juega malas pasadas.

Reddit es otra red que tiene poquísimos usuarios en relación a la población, desde allí varoncitos blancos y púberes hacen sus análisis cortitos de recursos que, entre otras cosas, sustentan a personajes como Milei. Como Twitter o El método Rebord, no tienen una injerencia directa sobre la población al estilo que piensa Freijo en el que alguien tira un comentario y al otro día tiene un sicario en la puerta de la casa, pero, al discurso que allí se promueve, anti feminismo, anti diversidad, católico, blanco y liberal in extremis, todos estos escándalos no dejan de alimentarlo y de darle fundamento y basamento, flojo de papeles, pero, en cantidades incontables que llenan más y más la boca de Milei y repetidoras. Hoy, con el affaire Freijo-Rebord, encontraron un nuevo ejemplo de lo que ellos vienen sosteniendo hace tiempo: las mujeres acusan sin pruebas, sólo lo hacen para cagarle la vida a los tipos porque no son feministas, quieren la supremacía de la mujer. Quien haya estudiado en este país antes de la debacle constante de la educación podrá diferenciar la paja del trigo y no pondrá todo en la misma bolsa, pero está claro que eso no pasará con los jóvenes de hoy hayan ido al colegio que hayan ido. En este caso ven a una autoproclamada feminista que tiro una acusación gravísima, banalizando todo y mucho más, que cuando le marcaron que se había pasado se enojó con quienes le marcaron y en vez de retroceder en chancletas, se ubicó en el lugar del mártir y todo le salió redondo para que esta confesa comunista pueda irse a vivir a un barrio cerrado con un motivo justo. A la vez, hordas de mujeres autoconvocadas, que incluso entienden muy bien cuanto daño hace a la causa que se hagan estas pelotudeces tan livianamente, salieron a defenderla tal como hacen los tipos entre ellos cuando uno se la manda, se cubren cual pacto de mujeres, como si el feminismo no viniera a brindarnos una solución superadora al sistema actual sino a proponernos que los pactos machistas ahora también sean permitidos en ellas. De acá a dudar de la violación de Thelma Fardín sólo hay una cadena lógica de preguntas no del todo respondidas y de las mismas dudas que Freijo supuso en su tweet contra Rebord. Manudo favor le hacen.      

 

Publicado por Juani Martignone

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