Del desgarro a la altanería
El dolor de las víctimas en la boca de maestras impacientes que sólo saben retar. El gobierno actual acusó a la marcha de Ni una menos de ser una marcha política opositora y no puedo dejar de recordar que once años atrás quien fuere la presidenta de la nación, Cristina Fernández, dijo exactamente lo mismo cuando se realizó la primera marcha surgida de un movimiento del entonces Twitter y del que no se había percatado ninguna fuerza partidaria, ni siquiera la que contiene a Myriam Bregman: un pueblo arriado solamente por la pulsión y la bronca de ver como mataban mujeres como moscas a cielo abierto sin que a nadie (insisto, a ningún partido político tampoco) le importara demasiado. El egocentrismo populista que indica que sólo está bien aquello que yo digo y hago, llevó a la presidenta de aquella época a acusar a la marcha de ser una simple manifestación para joder a su gobierno perfecto; exactamente lo mismo que dijo el gobierno actual, que la marcha la hacen para intentar opacar...


